Se burlaron de la chica de la bicicleta… ¡sin saber quién era su padre!

En la entrada de la zona residencial más exclusiva de la ciudad, donde los automóviles de lujo estaban estacionados y a lo lejos se veía la gran mansión de la familia Campos, llegó la protagonista sobre su bicicleta antigua. Cerca de uno de los autos deportivos, tres jóvenes conversaban entre ellos.

—Hoy los Campos, la familia más poderosa de la ciudad, darán una fiesta en su mansión —dijo la chica rubia con aire de importancia.

—¿Para qué le cuentas? Seguro ni sabe quiénes son —añadió el chico, mirando hacia la joven de la bicicleta.

Los tres la observaron y soltaron una risa burlona.

Ella se acercó con paso tranquilo, sosteniendo el manillar de su bicicleta.
—¿Y si les digo que yo también estoy invitada? —dijo con voz segura.

Volvieron a reír con más fuerza.
—¿Tú? A esa fiesta solo van las familias más prestigiosas —respondió la segunda chica con desprecio.

—Ya me imagino tu entrada triunfal… ¡en esa bicicleta vieja! —se burló el chico.

La chica rubia se subió al automóvil antes de marcharse.
—¡Adiós, chica de la bicicleta!

Cuando el auto se alejó por la calle, la joven sacó lentamente de su pequeño bolso una invitación elegante. La cámara mostró el sobre, donde se leía el apellido Campos, sin terminar de revelar todo. Ella sonrió con serenidad y miró hacia adelante.
—Se van a arrepentir de haberse burlado de mí. Todavía no saben quién es mi padre.

(Voz en off)
«Esta noche descubrirán la verdad. ¿Quieres ver sus caras cuando la vean llegar?»

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