En el comedor moderno de la casa elegante, Laura terminaba de servir la cena. Carolina lo observaba todo desde su sitio, con los ojos fijos en Andrés.
VOZ EN OFF de Carolina:
—Mi hermana siempre consigue todo… pero esta vez no será así.
Andrés se levantó de la mesa. Carolina miró discretamente el plato y sonrió con misterio.
Más tarde, en la habitación del hospital, Andrés estaba sentado en la camilla junto a Laura. El doctor entró con los papeles de los análisis.
—Andrés, encontramos algo sospechoso en los resultados —dijo con voz seria.
Andrés miró a Laura, desconfiado.
—¡Pero tú preparaste mi comida!
—¡Yo jamás te haría daño! —gritó ella angustiada, mientras las lágrimas le caían por las mejillas.
Esa misma noche, en la sala de la casa, Andrés y Laura revisaban las grabaciones de la cámara de seguridad.
—¡Laura, mira! ¡Tu hermana entró sola a la cocina! —dijo Andrés sorprendido.
Laura se quedó sin aliento.
—¡No puede ser… Carolina!
La pantalla mostraba a Carolina mirando nerviosamente hacia la mesa. La imagen se detuvo antes de revelar lo que había hecho.
CORTE A NEGRO.
VOZ EN OFF:
«¿Qué hizo realmente Carolina aquella noche? La cámara lo grabó todo… ve al primer comentario.»